Regreso a Buenos Aires
San Martín encontró en Londres a los jóvenes
argentinos Manuel Moreno y Tomás Guido, que acababan de llegar de Buenos Aires
como secretarios de don Mariano Moreno, fallecido en le mar; los que por este
contratiempo sentíanse un poco entristecidos en medio de las esperanzas
patrióticas que comenzaban a nacer.
Ambos le relataron los sucesos del 25 de Mayo, ocurridos el año
anterior, y aludieron a los primeros síntomas de división que ya minaban el
partido de la independencia. Todo ello acrecentó en San Martín el propósito de
partir cuanto antes y aceleró entonces las diligencias del viaje, tomando
pasaje en la fragata inglesa George Canning, que debía zarpar del Támesis en
esos días.
En enero de 1812 embarcó a bordo de la fragata rumbo a Buenos Aires. Viajaba acompañado de Zapiola, Chilabert, Holmberg, Arellano, Vera y Carlos de Alvear.
El 25 de febrero cumplió 34 años a bordo, y volvió a pensar en Yapeyú. Cincuenta días duró el viaje.
El lunes 9 de marzo de 1812, la fragata inglesa ancló en Buenos Aires y tajo de vuelta a José de San Martín. El niño que se había ido a España 27 años antes, regresaba convertido en un militar de prestigio y alentado por un solo propósito: lograr la independencia de las provincias Unidas del Río de la Plata.
El Triunvirato le reconoció el grado de teniente coronel de Caballería, “por sus méritos, servicios y conocimientos militares” en un decreto sellado con las armas reales que aún se usaba; y cinco días después le era concedido el mando del escuadrón de Granaderos a Caballo, cuya creación y organización fue su primera responsabilidad.
El Regimiento de Granaderos a Caballo se acuarteló en Retiro, lugar que desde 1702 fue mercado de esclavos y más tarde Plaza de Toros, y que después de las Invasiones Inglesas se le llamó Campo de la Gloria o Campo de Marte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario