Fueron
reuniones para encontrar una solución negociada frente a la guerra en la
Independencia del Perú entre representantes de Joaquín de la Pezuela, virrey
del Perú, que lo solicita, y José de San Martín, jefe de la Expedición
Libertadora que acepta.
Las
reuniones ocurrieron tras suceder que el gobernador de Panamá dio aviso a Lima
de la rebelión en España, acaudillada por el coronel Rafael del Riego, de la
gran expedición a Ultramar en auxilio de los realistas, de la restauración de
la constitución de Cádiz, y de la anulación de todo lo hecho por el gobierno absolutista
del monarca Fernando VII que quedó prisionero. El 11 de abril de 1820 se
promulga una Real Cédula que ordena a los jefes españoles iniciar negociaciones
de paz con los independentistas americanos.
El 13
de julio de 1820 se publicó en la "Gaceta de Lima" lo sucedido en
España y se ordenó a los intendentes promulgar la constitución de Cádiz. El
virrey promulgó la restauración de la constitución de Cádiz en el Perú el 15 de
septiembre de 1820.
EL 7
de septiembre de 1820 la Expedición Libertadora del Perú desembarca en Pisco.
Las reuniones de paz se sucedieron entre el 30 de septiembre y 1 de octubre de
1820 en el poblado de Miraflores.
Representantes
de San Martín fueron el rioplatense Tomás Guido y el neogranadino Juan García
del Río y del virrey el español Dionisio Capaz y los peruanos José González de
la Fuente, IV conde de Villar de Fuentes, e Hipólito Unanue, quien actuó como
secretario de su legación. Las negociaciones concluyeron con el rechazo
definitivo de José de San Martín a las condiciones de paz propuestas por los
representantes de Pezuela.
Ricardo Amayo y Fernando Poblete encarnan al virrey Joaquín de la Pezuela y al general José de San Martín, impulsores del diálogo en las Conferencias de Miraflores. (Foto: César Campos)

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